LOS MÁRTIRES DE CHICAGO, ORIGEN DEL DÍA INTERNACIONAL DEL TRABAJO.

Claudio Jorquera Aceituno

Si hoy se trabaja ocho horas diarias, es gracias a los Mártires de Chicago. Este es el verdadero origen del Día Internacional del Trabajo.

Cuando se pierden las causas verdaderas de los acontecimientos , se llega a lo absurdo, según las palabras de Ionesco, el padre del Teatro del Absurdo. Este es el peligro de la celebración del Día del Trabajo.

En algún momento de nuestra historia reciente, se cambió el nombre y se celebraba el Día Nacional del Trabajo, en un afán nacionalista delirante. Molestaba celebrar un hecho reivindicativo de los trabajadores, el 1 de mayo de 1886.

En esa fecha, en Chicago, Estados Unidos, los trabajadores de miles de fábricas y empresas  se lanzaron a las calles para reclamar por la jornada laboral de ocho horas. Hasta ese año no existía regulación de las jornadas laborales y los obreros trabajaban hasta 18 horas diarias.

La multitudinaria protesta fue reprimida por la policía. Hubo seis muertos, cientos de heridos y gran cantidad de detenidos.

Fueron acusados, como instigadores, los periodistas August Spies, alemán (ejecutado); Adolph Fischer, alemán (ejecutado), y Albert Parson, estadounidense (ejecutado); los gráficos alemanes Michael Schwab (prisión perpetua) y Georg Engel (ejecutado); el carpintero Louis Linng, alemán (se suicidó en prisión); el vendedor de comercio Oscar Neebe, estadounidense (trabajos forzado), y el obrero textil y pastor metodista Samuel Fielden, británico (prisión perpetua)

Estos son los Mártires de Chicago. Gracias a ellos, se consiguió regular las horas diarias de trabajo. Esto es lo que celebramos cada 1º de mayo, en el Día Internacional del Trabajo.